Te vi

Ilustración: Karina Huertas

Por: Rocío Benavides / Relato

Y te vi en un carrito. Y jugabas, y cantabas, y saltabas, y llorabas. Y todo, todito, todititito estaba pasando, entrecortado pero volando. Y no hablemos de cometas o de juegos que se apagan quedándose sin luces. Es como hablar de discos rayados, de casetes hongueados, de canciones llorando.

Te vi en un carrito, con tu carita de bonito, con tus ojitos medio chinitos y con tus cabellos tan lisitos. Te vi en un carrito y no te vi más. Te vi en un carrito sin pretender mirar, entender, mucho menos explicar. Y te miré con mis ojitos de Luna –nombre propio, con mayúscula- mi mirada de ternura, gran mentira, va en cursiva. Trozos de bullicio, tildadas, sobresaltos.

Y te oí, te escuché. Y te vi en un carrito. Y jugabas, y cantabas, y saltabas, y llorabas.

Y no me mirabas, y no me reías, y no me hablabas, y no me dabas ni un mendrugo de presencia, ni de ausencia, ni de estancia, ni de eso que le dicen nada. Sin migajas, gacha y cabizbaja. Me acerqué sin mi apariencia, totalmente desarreglada, bastante ingenua para tonta, diría yo, tantito endemoniada, como una granada. Pero reventada.

Te miré y alcancé tus ojos de limón -del cesto negro cercano al del limón-, no sabía qué decir, tartamudeé al compás de lo que hacía de motor, de la cacofonía del asiento, con las lunas y el reflejo, pasamanos y boletos, con manos, dedos, puños y frenos.

Tú me viste, de reojo pero lo hiciste, un poquito, casi nada, y no quisiste verme más, los problemas, mis cabellos, tu paz. Yo no lucía como siempre, pero a ti te vi igualito. Yo no lucía como siempre, pero te vi igual de bonito, bonito-bonito. Yo no lucía como siempre, pero te vi en ese carrito.

Y te vi lagrimeando, acostadito, con ojeras y gemidos, en suspiros,  preocupado, resignado, sudando frío por la espalda, tan triste, tan solo, tan nada. Y te vi en un carrito. Y jugabas, y cantabas, y saltabas, y llorabas. Y te vi, para no verte más. Nunca, nunca, nunca bonito, ay bonito, nunca más.

Apreté la cartera y me eché a andar, a trabajar, no había tiempo para jugar, a ser mamá.

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